martes, 18 de mayo de 2010

Un documento del mas allá

Déjame solo, no ves que tu destreza en destrucción me atormenta, me destruye, me succiona…me mata imposiblemente, y me aleja de tus lazos, détente, pero lejos, con tu pluma y tu papel, tus errores y lamentos, tus dolores y mentiras….aléjate y llévate tus escusas, que aquí yo permanezco solo muerto, incapaz de levantarme, incapaz de decirte algo bueno, rencor es lo que queda y fríos huesos de lo que fue el ayer, porque aquí solo queda sombra de lo que ya no es polvo….el dolor que se sufre no es eterno, cada quien es culpable del sufrimiento que le infringen, estúpida creación la de la mente propia que a raíz de intermitentes luces de esperanza nos hacen creer en el cambio ajeno, inexistente. No confió ni en lo que confió, porque muy seguramente no vale la pena, al igual q tu…Mira mis ojos, no ves que no están más aquí, no ves que ya no te cuidan ni vigilan porque se encuentran cerrados, ahogados en el llanto del odio y la depresión…déjame en paz, para correr en ignorancia, para correr en festividad esperada y anhelada de un mañana mejor…porque aquí permanezco inerte ante el ataque alentado por momentos del pasado, una herida que no se ira, que no quiero dejar que se cierre, que me recordara cuan estúpida, tonta y derrochadora puede ser la capacidad humana, que puede diseccionar y disecar hasta lo más hermoso, hasta lo más verdadero…hoy no hay fénix que se levantan, ni héroes que nos salvan, hoy solo quedo yo, encaminado a mi construcción, bloqueando un paréntesis del pasado. Porque hay que estar demente para regresar, hay que ser ignorante para llorar por errores propios, y sufrir a llaga abierta por heridas que uno mismo se causa, que viva la estupidez humana y la resignación de los imbéciles…solo te queda tu sombra y solo te queda una pluma…..déjame solo, porque tu presencia me mata, y yo ya estoy muerto.