jueves, 10 de junio de 2010

El lado opuesto.

Cerré los ojos por un instante, y vi pasar la soledad de la mano del amor, con extraños trajes de hilos de plata que se regaban en el alma de una canción, con un cielo nublado de dudas que solo asombran al viciado puño del momento.


Para ver el color de tus ojos, mi visión se tuvo que cortar, para vaciar el ruido de esas perlas, que atacaban a la mera intuición...no todo es cadenas y melenas, de ese opaco león que se lanza y llena de coraje, en nuestro mas olvidado sueño.

Algunos pertenecen a esa estirpe gitana, que baña a gritos su extinción, con espíritu de limites y barreras que contradicen la influencia, que va manchando de sueños y estrellas la ya marcada revolución, que nos ve cercados por el infinito tiempo del objeto mediante, y si...

No todos los vientos y nieblas nos han dado la razón, dejando silencio y tinieblas del lado opuesto al corazón.