viernes, 8 de julio de 2011

Aquella del ayer...

Todo lo que puedo pensar es la forma, la manera
sin saber que para poder se tiene que saltar del ayer al tal ves
de alguna manera camino en este desierto de cuestiones
hablando en signos desconocidos con el guardia del portal
aquel ángel despiadado que acepta el creo y condena el debo
y saldré victorioso, en la muerte o en la vida, en el silencio o la melancolía
quizás no valga la pena, quizás solo sea eterna aquella impermanencia
de los labios rotos y las miradas frígidas
de los sueños olvidados y las sonrisas pálidas
en este baile desenfrenado
donde tu bailas y yo muero
donde yo muero y tu bailas
y al frenar del tono de sol
solo uno brilla en alegría
y el otro muere en la misma
porque estamos empalados de misericordia
de la pena y de la ceguera
para que al final te encuentres a ti
para que al final te siga buscando a ti